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Neurología · Vibramoov

Principio FPS, un nuevo concepto en la neurorrehabilitación

Rebiotex · 14 de junio de 2021 · 4 min de lectura
Artículo publicado en 2021. Los conceptos siguen vigentes; algunos equipos citados pueden haber cambiado de versión o no formar parte del catálogo actual.

Seguramente hayas escuchado ya alguna vez el principio de FPS, Functional Proprioceptive Stimulation. Ese término hace referencia al proceso de experimentar inputs propioceptivos a través de estímulos externos.

Trabajar con este principio nos permite buscar las adaptaciones neuroplásticas a través del estímulo aferente que se proyecta en la corteza cerebral y, en definitiva, nos proporciona la posibilidad de combinar nuestra terapia con otro tipo de intervenciones basadas en el ejercicio terapéutico.

La mejor forma de entender en qué consiste es repasar un poco sus principios fisiológicos.

Principios fisiológicos del FPS

Para explicar los principios que rigen el FPS vamos a empezar repasando, de forma muy superficial, cómo se ejecutaría un movimiento voluntario: una flexión de codo.

Para llevar a cabo ese movimiento es requisito que nuestro sistema nervioso central proyecte información hacia la musculatura agonista del movimiento. En este caso los flexores de codo se activarían. Del mismo modo, la musculatura extensora de codo se verá inhibida, y a lo largo de todo este proceso nuestro sistema nervioso central estará recibiendo información acerca del movimiento que se está llevando a cabo.

Una de las estructuras protagonistas que nos aportan información acerca de la velocidad y amplitud del movimiento ejecutado es el huso neuromuscular: receptores sensoriales que se encuentran en el interior del vientre muscular, cuya función es detectar y transmitir la información propioceptiva sobre la elongación de dicho músculo. Está compuesto por fibras nerviosas sensoriales, motoneuronas y la unidad fusimotora.

Los axones que proceden de estas fibras nerviosas sensoriales son sensibles al estímulo de estiramiento: al elongar el músculo se desencadena el potencial de acción y se despolariza la membrana.

Roll y colaboradores publicaron un estudio que señala otra vía para conseguir la despolarización de esas fibras: el estímulo vibratorio. Encontraron, mediante microneurografía, que el estímulo vibratorio local aplicado tanto en el tendón como en la unión miotendinosa provoca un potencial de acción similar al del estiramiento del músculo, proyectando al cerebro una información parecida a la que se proyectaría si el músculo se estirase de verdad.

Este hallazgo no inspiró de forma inmediata una aplicación clínica en la rehabilitación del paciente neurológico. Hasta hace pocos años no se empezó a desarrollar un dispositivo como el que conocemos ahora: Vibramoov.

Vibramoov, ¿en qué consiste?

Vibramoov es un dispositivo que evoca de forma precisa el movimiento del paciente a partir de un estímulo vibratorio. Los estimuladores, fijados mediante órtesis de tela en la unión miotendinosa, aplican un estímulo que influye directamente en el huso neuromuscular y evoca la ejecución de un movimiento que hayamos programado.

Sesión de Vibramoov en miembro superior

A partir de aquí surge la pregunta: ¿qué está sucediendo en la corteza cerebral cuando se aplica esta clase de estímulo? Para explicarlo nos apoyamos en otro estudio de Roll y colaboradores.

Inmovilizaron la mano de 16 sujetos con una órtesis durante 5 días. A 8 de ellos se les aplicó estímulo vibratorio en diferentes puntos de la mano, manteniendo la inmovilización. A cada grupo se le realizó una resonancia magnética funcional pidiéndole el gesto de flexo-extensión de dedos antes y después.

En el grupo que solo recibió inmovilización, como era de esperar, se habían producido cambios neuroplásticos desadaptativos: una reducción significativa de la activación de las áreas de la corteza motora y somatosensorial. En el grupo que recibió el estímulo, no se produjo tal cambio: se mantuvo prácticamente íntegra la activación de dichas áreas, además de la corteza prefrontal en algunos participantes.

Estos resultados indican que el estímulo vibratorio puede ser un recurso para frenar el deterioro secundario a la inmovilización de un segmento corporal. Y a partir de ahí se empezaron a plantear posibles aplicaciones clínicas.

Aplicaciones clínicas del FPS

Conociendo los efectos de esta intervención tanto en la periferia como en el sistema nervioso central, podemos plantear con qué objetivos llevaríamos a cabo una intervención basada en el FPS.

El trabajo de propiocepción, el aprendizaje motor y preservar la estructura muscular van a ser objetivos recurrentes, sobre todo en el abordaje temprano del paciente con ictus.

Todo lo anterior gira en torno al estímulo propioceptivo, pero falta el concepto de función. Con Vibramoov se aplican diferentes estimuladores tanto en miembro inferior como en miembro superior para reproducir una actividad funcional compleja: la marcha, un alcance, o incluso dibujar formas geométricas en el aire.

Este trabajo va orientado a pacientes que no pueden ejecutar el movimiento en una amplitud articular fisiológica, o que presentan problemas en la regulación de la activación entre musculatura agonista y antagonista.

Combinaciones terapéuticas y nuevas posibilidades

Si incluimos el FPS en nuestro tratamiento conviene tener en cuenta que la evidencia clínica muestra que el abordaje con mejores resultados es el que combina diferentes terapias: ejercicio terapéutico, observación de acciones, imaginería motora.

Vibramoov ya integra ese trabajo de lateralidad y observación de acciones al seleccionar el ejercicio funcional. Y actualmente se están llevando a cabo estudios en Italia que combinan el ejercicio en la plataforma Hunova con el tratamiento con Vibramoov.

Bibliografía

  1. Vallbo AB, al-Falahe NA. Human muscle spindle response in a motor learning task. J Physiol. 1990;421:553-568. doi:10.1113/jphysiol.1990.sp017961
  2. Roll JP, Vedel JP. Kinaesthetic role of muscle afferents in man, studied by tendon vibration and microneurography. Exp Brain Res. 1982;47(2):177-90. doi:10.1007/BF00239377
  3. Roll R, Kavounoudias A, Albert F, et al. Illusory movements prevent cortical disruption caused by immobilization. Neuroimage. 2012;62(1):510-9. doi:10.1016/j.neuroimage.2012.05.016
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