Resumen: el exoesqueleto de marcha más implantado del mundo incorpora una capa de software que hace parte del trabajo de análisis por el terapeuta. GaitCoach observa cada paso, señala la desviación más relevante y sugiere el foco de la sesión. El hardware no cambia; lo que cambia es la curva de aprendizaje y la homogeneidad de las sesiones.
El problema que resuelve
Quien ha trabajado con un exoesqueleto de marcha lo sabe: el equipo es potente, pero sacarle partido exige ajustar parámetros —altura y longitud del paso, tiempo de balanceo, asistencia por pierna— y, a la vez, observar al paciente. Con un terapeuta experto el resultado es excelente. Con un terapeuta recién certificado, o en un centro donde el equipo rota entre varias personas, la calidad de la sesión depende demasiado de quién la dirige.
Ese es el hueco que ocupa GaitCoach: convierte la lectura del patrón de marcha, que hasta ahora era criterio y experiencia, en información inmediata en la pantalla.
Qué hace exactamente
GaitCoach trabaja en tres pasos, y de ahí su lema: analiza, detecta, corrige.
Analiza. Durante la marcha evalúa siete componentes, en un orden clínico definido: inclinación anterior del tronco, transferencia lateral de peso, altura del paso, longitud del paso, simetría de longitud, simetría del tiempo de balanceo y tiempo de balanceo. Si el primero está bien, pasa al siguiente; si detecta un problema, se detiene ahí.
Detecta. Cuando identifica una desviación, muestra un aviso con la recomendación («mantener postura erguida», «aumentar la flexión de rodilla», «pasos desiguales»…), indicando si afecta al lado derecho o al izquierdo. El terapeuta decide: acepta y entra en marcha focalizada, o lo descarta y sigue.
Corrige. En marcha focalizada la pantalla se centra en ese componente, con indicadores verde, amarillo y rojo, gráficas de posición frente al objetivo y comparación entre piernas. El paciente recibe una consigna concreta y el terapeuta ve si funciona en el momento.
La configuración también se simplifica: la asistencia se define con dos decisiones —patrón activado o libre, soporte alto o bajo— en lugar de una lista de parámetros.
Qué cambia para el centro
- Curva de aprendizaje más corta. El terapeuta nuevo llega antes a sesiones de calidad, y la certificación se apoya en el propio equipo.
- Sesiones más homogéneas. Con varios terapeutas usando el mismo exoesqueleto, el criterio de análisis es el mismo para todos.
- Más atención al paciente. Menos tiempo mirando parámetros, más tiempo en el manejo, la consigna y la motivación.
- Datos que se entienden. La misma información que guía la sesión queda registrada y sirve para explicar la evolución al paciente, a la familia o al derivador.
Qué no cambia
El exoesqueleto es el mismo: mismas indicaciones —ictus, lesión medular, daño cerebral adquirido, esclerosis múltiple—, mismo ajuste antropométrico en minutos, misma formación certificada de dos niveles incluida. GaitCoach no sustituye el criterio clínico: propone, y el terapeuta decide. Y para quien quiere seguir ajustando cada parámetro a mano, existe la ampliación GaitCoach+, con los controles granulares de siempre.
Cómo se ve en la práctica
Vídeo © Ekso Bionics · en inglés
En nuestros centros el EksoNR trabaja a agenda llena, con pacientes que aún no caminan dando cientos de pasos por sesión desde la primera semana. GaitCoach no cambia esa dosis; cambia lo fácil que es conseguirla con cualquier terapeuta del equipo.
Si ya tienes un EksoNR, o estás pensando en uno
Los EksoNR nuevos se entregan con GaitCoach y su formación incluida. Si tu centro ya tiene uno, cuéntanoslo y vemos contigo cómo incorporar la novedad. Y si estás valorando la compra, esta es una buena razón para verlo funcionar: pide una demo o consulta la ficha del EksoNR.



